miércoles, 27 de octubre de 2010

sin pulmón

Estaba desafinado él, no la guitarra. Esta sonaba tan bien que hacía armonía con las olas y el chispear del fuego, era todo tan rítmico, la luz, el viento, las olas, incluso la arena que rara vez logra esa armonía musical. Por otro lado, él se encontraba en una dimensión totalmente distinta. Cantaba un sol y sonaba un si. No estaba conectado con lo más profundo del mundo. Él era el único en esa playa que no encajaba en ese nirvana colectivo que se había logrado.

Tras horas y horas de ese majestuoso desencaje natural que logro inconsciente y forzadamente, pues era obvio para cualquiera que le viera que era forzado su desencaje. Él se percato y dejo de tocar y comenzó a escribir su propio desencanto con el mundo y la miseria de su entorno.

Cuando se dio cuenta de su desarmonía, fue directo al corazón como una inyección de adrenalina, que lo hizo temblar e inspirar tan fuerte que sus pulmones no dieron abasto a tanto aire y naturalmente terminaron explotando en un silencioso pero agudo ruido, como un globo que explota a lo lejos.
Ahora se le ve deambular, sin corazón ni pulmones, silencioso, pues no puede hablar sin pulmones que le den aire.

viernes, 4 de junio de 2010

martes, 19 de enero de 2010

matematicas

La vida es del color de las matemáticas. Cuando menos te lo esperas te das cuenta que esta cosa es como la función coseno, cuando crees que tu derivada no puede ser mas positiva, así como así, se transforma en una negativa o se indefine y tení que andar arreglando las güeas poniendo limites y cosas raras ó cuando quieres integrar las cosas a tu vida te daí cuenta la son impropias y terminan divergiendo todas tus prioridades o bien son como las función exponencial. Bueno a la larga todo lo que terminas asiendo es dividiendo por cero sin darte cuenta y terminando a la chucha y la única solución es sustituir las cosas por otras que sirvan más o hacer vaca

jueves, 7 de enero de 2010

felicidad

Deforme, enajenado, psicópata, desgraciado, esquizofrénico. La ventana ahora no da luz. Duermes bajo la cama de un infectado rabioso. Muerdes tu lengua hasta sangrar. Liberas tu alma desolada al mundo. Incineras la ira con dolor. Miente, roba, engaña. Iracundo omnisciente y omnipresente, el narrador de tu infeliz vida. ... Titiritero de venganza dulce. Cielo des estrellado.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

the universe's the street

Aquí es el momento cuando tengo que mirar el cielo nocturno de santiago. Es tan espantosamente bonito volver a ver tu cielo. Sé que es asqueroso y que la idea de surcarlo volando puede llenarte de repugnancia, que es un basurero flotante, pero no deja de llamarme cada día a mirarlo.

Mientras su cigarrillo se consumía entre sus delgados dedos, sin darle una pitada, él miraba la puerta esperando que no se abriera. No quería confirmar sus sospechas. Macarena tenía las llaves de su departamento. La puerta se abriría y ella lo dejaría.

Puso agua a hervir, una taza con café. Cuando las bisagras rechinaron, como en las películas de terror que veían los días de lluvia, prendió la radio y espero a que todo pasara.
Cuando se encontró solo, fue a su pieza, tomo los cigarrillos y salio. Camino por el pasillo, abrió la puerta de calle y se encontró con el pasillo de su departamento camino nuevamente a la salida y nuevamente el pasillo y nuevamente su puerta y nuevamente pasillo y puerta y pasillo y puerta...

lunes, 13 de julio de 2009

pitadas y cuadros

Existe algo dentro de mí, algo que no me dejaba tranquilo, algo que me hacía ser como era. Querer tirar todo lo que tenga a mano a la pared y ver como se destruyen en el que seria para mí un impacto sagrado.
En uno de esos momentos, que llegó a ser descontrolado y termine rompiendo un pequeño autito de un plástico blando. Mientras lo apretaba entre mis raquíticos dedos, vi un espacio en la pared que debía tener un cuadro de aproximadamente un metro por sesenta centímetros. Estaba delineado por un cambio notorio en el color de la pintura y su ausencia provocaba un desequilibrio en la pared vacía

Sonó la puerta y cuando fui a abrir estaba él parado, invitándome a dar una vuelta a la cuadra, fumar y conversar un rato.
Hace tiempo que no lo veía, algo como un mes o más. Caminando en la calle le daba besos que por el frío sacaban más humo de lo normal, intentaba no mirarlo a los ojos, para no verme reflejado en su rostro. Era algo que no quería ver, no quería verme a mi mismo reflejado en su demacrada cara.
-Oye Javier- dijo – ¿hace cuanto estas acá? –
-Como ¿tres días?... no más de cuatro- dije inseguro-

Me quito el cigarro y con una pitada larga me lo devolvió. Lo miré y imitándolo me di cuenta que no quemaba y dándome vuelta para evitar la brisa marina, que subía por las calles que al igual a los ríos desembocan en el mar de Valparaíso, prendí el cigarrillo que solo me dejaba de su ser una colilla vacía que boté en la arena y pisé con la punta de mi destrozada zapatilla.
Después del último beso, me tumbe en la arena y una alegría incontrolable me invadió completamente.
Mirábamos el mar e intentando descifrar los secretos de la profunda oscuridad que nos asolaba y distraído por la belleza de la imagen, le pregunte a Oscar la forma en que llegamos aquí y el respondió:
-cuando una mamá y un papá se quieren…-
Riéndonos de su broma dejo escapar entre dientes un –no sé, pero me gustaría saberlo-

Una hora estuvimos admirando la imagen novelesca de la playa, hasta pasadas las diez.
Al volver pasamos a comer unas empañadas donde el Maestro y comprar unas chelas.
Recorrimos casi todos los locales de la subida Ecuador. A las cinco y algo de la mañana volviendo a mi casa, tras otro cigarro y otros besos, veo ahora atónito el espacio de la pared a la que calaba un cuadro ocupado por una preciosa obra expresionista de un mar verde y rojo, con dos cuerpos, de extremidades alargadas y moribundos en la arena que contemplan el infinito, bajo un cielo gris metálico y la sombra de un muelle en el rincón inferior izquierdo.
La imagen de la pintura me asusta tanto como el encontrarme un cuadro colgado en una pared a la cual nadie tenía acceso, pero eso no es tan sorprendente como el autor del cuadro. Cuando mire la firma me percate de que con mi letra estaba escrito “Javier M.”.
¿Como mi propia firma podía estar en ese cuadro?, estaba loco, tal vez mi locura me impedía acordarme de haber pintado esa gran y aterradora obra o tal vez la estoy imaginando completamente.
Fuese lo que fuese solo salí de la casa y fume otro cigarro a pitadas largas y pausadas como fuma Oscar.

miércoles, 6 de mayo de 2009

metro..

Ya vamos siete por metro cuadrado. Miro las luces y sombras que pasan raudas por las ventanas. “No apoyarse en la puerta”, “no sentarse en el piso”, “no fumar”, “panxo!”, “GB “.
La señora al lado mío va dando pequeños saltos. “Los Leones”, se abren las puertas sacan a un hombre del tren, lo retiene un guardia. Se cierran las puertas.
Tengo un poco más de espacio, estación Tobalaba, aquí se baja más gente

sábado, 25 de abril de 2009

paso a paso

Están conversando, esperando que el tiempo pase. Es de noche y hace frio y ellos siguen trabajando. Pasa uno y dobla, ahora pasan muchos. El metal se congela en el frio marino y cuando menos ellos lo esperan, lo encuentran.

martes, 21 de abril de 2009

algo vacío de por algun lado

Dromedarios secos de ira loca, que ruegan por agua
Rompamos las lágrimas que mojan los cuerpos,
Intoxiquémonos de barriles brillantes con líquidos fluorescentes
Rueda escaleras abajo
El gordo hombre de profundos hombros
Que reconoce la lógica en pizarras blancas y plumones multicolores
Hinchemos los aires de no cambio
Que nos inundan con promesas vacías
Enriquecedores puños con pulseras de oro que golpean tu cara
y rondan por calles que solo se dan de bajada
pasmados en las estampillas de los correos extranjeros
y gritos en el horizonte

jueves, 2 de abril de 2009

palparaíso de mi dolorido corazon

El mar seguía fumando, era medio día Y mirando las luces del mar te sientes miope. Los cerros que te ahogan con su cálido abrazo, poco verde y mucho gris. Comienzo a pintar el mar
Pinto las calles de un Valparaíso de gloria perdida, de paredes descascaradas y calles rotas. Olor a pescado podrido de la caleta y el centro. Que sigue encantando con una magia propia de las maravillas más maravillosas del mundo.
Lentamente, paso a paso, subo por las calles inclinadas de una ciudad que moja las lágrimas y quema lo seco. Una ciudad que esta lejos de donde nací y crecí, pero que ahora es mi ciudad chueca, húmeda y quemante.

lunes, 23 de marzo de 2009

algo más fuerte

Mire para atrás, por la ventana del bus. Quería verte parada agitando tu mano, pero no estabas. Mire mi morral, saque otro paracetamol, llame al vendedor, compre una Vital, puse la pastillita en mi boca y con un sorbo de agua la trague.
Sé que ya no importo en tu vida. También sé que en el fondo crees que todo lo que hagamos no sirve para nada, si no logras tener algo de poder en el mundo tu paso por este no tiene la mas mínima importancia. Estudias en el colegio, en la U, trabajas, te jubilas y mueres.
No quieres amar a nadie porque sería apegarse a algo en la vida y tú quieres pagar con la misma indiferencia que la vida te da.
Y cuando supe todo eso, que jamás me amaras ni te iras a despedir de mi, el dolor que me provocó no se va.

sábado, 6 de diciembre de 2008

mientras jugaba

Mientras jugaba
La camisa de fuerza que compró en el persa resistió mientras luchaba con ellas.
Ya sabía abrir cerraduras, esposas, incluso una caja con un candado desde el interior, pero no escapar de una camisa de fuerzas.
Su pelo era corto, no pelado, y completamente blanco, no era tan viejo pero desde que tenía veinte le aparecieron canas; su piel tenía arrugas y estaba encrudecida por el sol y la tierra, en su frente un par de líneas y otras líneas más que aparecían a los lados de sus fosas nasales y morían en la comisura de sus labios, sus manos tenían una piel áspera, venas y huesos a la vista, con cayos y un poco de artritis, a causa las practicas de tiro.
Cuando jubiló no quería seguir trabajando pero tampoco estar de vago. Decía que era el por vicio.
Cuando descubrió el cliché sobre la metáfora del escapismo y la vida le intereso en un sentido irónico, que lo llevo a convertirlo en un hobby.
En esta historia no paso nada realmente, nadie cayo de un quinto piso al no poder ponerse un pulóver, ni nadie despertó y se dio cuenta que era un indio, ni mucho menos alguien descubrió el punto que refleja todos los puntos del universo, tampoco nadie fundo una ciudad, ni alguien se transformo en un bicho feo, nadie hizo absolutamente nada, excepto un pobre militar jubilado que jugaba con una camisa de fuerza mientras pensaba en sus cosas.

martes, 11 de noviembre de 2008

nunca lo hago y no empezare ahora

La trompeta sonaba. Prendí un cigarro que me dio la Pancha, era un poco mentolado. Si la Andrea se entera que la vi otra vez me mataría. No estaría mal que me matara. El yeso me picaba un poco y tenia ganas de caminar, pero no podía pisar. Me daba miedo cerrar los ojos, cada ves que lo hacía sentía una sombra moverse en mi espalda.
Me saque los audífonos y una campana comenzó a sonar, me puse nuevamente los audífonos y una canción mas rápida con una voz femenina sonó ahora. Me di cuenta que no podía sonar ninguna campana cerca de mi casa. Me saque los audífonos y la campana nuevamente. Cerré los ojos para saber mejor de donde venia el sonido y sentí la sombra moverse en mi espalda.
Abrí los ojos y las paredes de mi pieza eran mas frías, no encontré los audífonos y la silla se hiso de madera entre muchas más que también aparecieron. Un hombre de blanco bajo una cruz me miro un rato y se fue.
No podía caminar.

jueves, 28 de agosto de 2008

risa

Cuando preguntó, no le respondí, la escuché, pero no le entendí. Ella se enojó, pensó pegarme, quitarme el libro y apagar la luz. Yo pensé en ¿como las esperanzas caían una y otra ves en la misma trampa? y ¿como el cronopio de chaqueta negra escribía libros que nadie leía?
Me tocó educadamente el hombro. Esta vez más calmada, me dijo lo que durante tanto tiempo no tuvo el valor de decirme –me aburriste: Odio tus libros, tus películas, tu música, tu forma de pensar- había pensado en decirme que me odiaba a mí, directamente, pero no tuvo el valor. Yo le dije que la amaba cada vez más, vacilo unos segundos. En su cabeza se produjo un arrepentimiento y en la mía una risa estruendosa que se asomo en mi cara como una mueca de sonrisa la que paso desapercibida como un gesto de afecto y amor hacia ella.
Se fue y yo también, ella a la casa de s madre y yo al bar.

jueves, 24 de julio de 2008

existencia humana

En el fondo soy masoquista me encanta sufrir. Pero no sufro por sufrir, ni por una descarga de adrenalina, ni por la sensación de estar vivo, ni por ninguna huea que se pueda explicar. Por eso no explicare la razón.
Hace unos años atrás vi en la calle opuesta a la calle en la cual caminaba ebrio una mujer y pensé que era perfecta. Me acerque a conversar con ella, nunca supe como comencé la conversación, puede ser que mi mente la bloqueara o que por alcohol no recuerde nada (mientras escribo esto escucho Fito Paez y lo que escribo va con ritmo de la canción y las palabras como las siento que suenan van rimando con las trompetas y guitarras y en algunos momentos con la letra)
Lo primero que recuerdo es que ella me pasó un encendedor y lo ultimo que estaba besándola en el baño de un bar. Recorriendo con mis heladas manos su baja y delgada silueta. Tocaba su muslo delgado, con la otra mano la despeinaba desde su cuello mientras ella me arrugaba la polera por debajo de la chaqueta con ambas manos.

Mientras de fondo sonaba una canción en ingles, que todavía intento saber su nombre.

Después del mejor beso de mi vida no la vi más. Creo que ella no quiso verme más, creo que en mi mente también quedo implantado ese algo que me hacia no reconocerla en la calle, ni saludarla al verla.

En una ocasión la vi en la calle y no la reconocí hasta estar a dos metros de ella, no solo no la salude, fue como que me diera pánico verla y cruce la calle y ella doblo muy bruscamente la esquina en sentido opuesto.

Y yo solo quiero verla nuevamente por otro beso igual, un solo beso pido, un beso.

domingo, 29 de junio de 2008

las cosas que NO deje y NO cambie por ti (solo fue por mi)

Hay gente que hace un año ya no existe en mi vida
Murieron en el campo de batalla
Entre ceja y ceja les cayó una bala
Quedaron tendidos en el campo
Campo donde nunca se sepultó a nadie

No se como decídselo, ni como recordármelo
A los fantasmas que rondan en mis ojos
Que se aparecen después de clase,
En esquinas distantes
Y en casas de calles silenciosas

Hay muchos que enterré de guerras anteriores
En la arena duermen
En la misma que esta sobre la piedra
Pero uno estaba vivo
Y se murió.

viernes, 13 de junio de 2008

jueves, 12 de junio de 2008

una chela loko y weas

Una Kunstmann

No se habré en cualquier sitio

Ni con cualquiera

Solo alguien de verdad valioso

Se la merece

Es como una Kaluga inglesa

Que se habré la Kunstmann, la Becker, la Heineken

O un loco alto que se hablé el ron

O el loco del pasado que se habré la Escudo

Y con nadie más se habré nada

Porque nadie se merece abrir

El mundo debería ser cerrado

Clausurado por la vida!

Olvidado en un baúl de sueños rotos

En el ático en una casa de dibujos animados

Que dan en el FOX

lunes, 9 de junio de 2008

de lo que me di cuenta

No puedo vivir sin mi fe en el futuro. Al darme cuenta que el presente esta tan mal, solo me queda la fe en el futuro, pero no la fe en unos 10 o 20 años, una fe en miles y miles, una fe en que el mundo será mejor, que el hombre cambiara, no sé bien a que, pero lo hará. Me gustaría que fuera uno con economía de don, igualdad laboral y todas esas cosas anarquistas-tolstoistas. Aunque sigo teniendo una fe mas profunda en que en esos miles de años el mundo no exista.

Siempre me considere un extremista, hasta hace unas pocas horas, toda mi esperanza en un cambio extremo murieron, como un comunista en el 73.me hiso cambiar la LGE y ver como nació una mierda tan grande de tanto esfuerzo. Miles de estudiantes salieron a las calles, cosa que en un principio esta mal, el estudiante jamás debe terminar su trabajo social, menos para hacer uno que no le corresponde. Por algo existe algo llamado gobierno. ¿Existirá?

Señores y Señoras: ¡gano el gobierno! De nuevo (po won).

La lucha que haces por un futuro (que se repite esta palabra) mejor (esta también) será llegar a nada, el gobierno no hará nada y aún así saldrá ganando.

Creo que el guerrillero de mi interior murió, en el fondo la única guerra que se puede ganar a estas alturas de la existencia humana es la que se libra con uno mismo. Mi gran sueño es irme, salir de cuarto (entre antes mejor), estudiar en un lugar lejos de aquí y cuando haga todo eso seré feliz porque ganare lo que no gane del gobierno, una felicidad momentánea pero muy grande.

sábado, 7 de junio de 2008

pinos

Estaba bajo la sombra del árbol, con sus piernas dobladas, apoyado en el tronco, escribiendo en su viejo cuaderno, aquel que años atrás definió como suyo forrándolo con un papel azul marino, la luna a su espalda. Formaba la imagen más poética que vi en mi vida.

Cuando Daniel se levanto después de escribir su oda a la mierda, me senté en la misma posición en que estaba el y vi mi sombra, vi los arboles en frente mío, la cama de acículas de pino y unos estróbilos tirados. La imagen que se creo me daba la sensación de una libertad absoluta. De ser uno con el mundo, de que mi cuerpo no tenía fin, que donde se veía el final no era más que la transformación en aire. Cerré los ojos y comencé a sentir la espalda contra el pino hasta que no la sentí más. Me volví pino, me volví suelo, me volví aire …

Me encontraron tirado en la mañana, vi el cuerpo y no me importo, ya no lo necesitaba, era un átomo delo que ahora era…