La trompeta sonaba. Prendí un cigarro que me dio la Pancha, era un poco mentolado. Si la Andrea se entera que la vi otra vez me mataría. No estaría mal que me matara. El yeso me picaba un poco y tenia ganas de caminar, pero no podía pisar. Me daba miedo cerrar los ojos, cada ves que lo hacía sentía una sombra moverse en mi espalda.
Me saque los audífonos y una campana comenzó a sonar, me puse nuevamente los audífonos y una canción mas rápida con una voz femenina sonó ahora. Me di cuenta que no podía sonar ninguna campana cerca de mi casa. Me saque los audífonos y la campana nuevamente. Cerré los ojos para saber mejor de donde venia el sonido y sentí la sombra moverse en mi espalda.
Abrí los ojos y las paredes de mi pieza eran mas frías, no encontré los audífonos y la silla se hiso de madera entre muchas más que también aparecieron. Un hombre de blanco bajo una cruz me miro un rato y se fue.
No podía caminar.