Hace tiempo llegue a la puta conclusión que la vida no debemos entenderla, es compleja caprichosa y solo un juego que nadie gana. En cambió la muerte… la muerte es más digna, mucho mas digna.
¿Me escuchas? Deja contarte mi historia… deja ir a pedir más cerveza y vuelvo… ¿Dónde quede? Verdad mi historia.
Siempre fui alguien trabajador, en el punto de vista filosófico. Buscaba el conocimiento, leí muchas obras muy destacadas y nunca encontré una respuesta contundente. Solo me decían cosas que sabia sin la necesidad de leerlas, lo único que hacia era llevar a palabras concretas lo que realmente pensaba.
Un día me asquee de todo esto y decidí vivir la vida y no estudiarla en libros viejos y polvorientos que escribió algún viejo loco en quien sabe que año antes de Cristo ¿¡hey, me escuchas!?... ¿ya?... ¿¡A quien llamo para que me sirvan una puta chela, mierda!?
Como te decía, ese día me acosté en el pasto de una plaza y vi los liquidámbares rojizos, sentí el olor a lluvia, el pato un poco húmedo en mi espalda, mientras escuchaba Fother Mokers, sintiéndome completamente relajado.
Comenzó mi pesadilla cuando me atreví a mirar al otro lado de la calle, estaba mirándome… con sus ojos, con esos malditos ojos. Daria cualquier cosa por que eso nunca hubiera pasado y que todo fuera una pesadilla, pero no lo era seguí mirando, transformándose la mescla entre miedo y repugnancia que sentía dentro mío en una atracción inevitable. Me pare y comencé a correr para escapar, la música fuerte, el amor-repugnancia-miedo, a agitación de mi corazón. Solo sentí un frío, después mucho calor como si me hubiera fusionado con un metal de ese auto.
Desperté en la clínica, sin visitas, solo la vaga imagen de una sombra dejando unas flores. Mis pupilas tuvieron varios minutos acostumbrándose de la luz del medio día que se asomaba entre las costinas de la ventana que estaba al lado de mi camilla. Cuando entro la enfermera para decirme que solo tenia una pierna rota y un pequeño TEC
Espera voy al baño… ¿tendrá uno esta cagada de bar?... gracias…
Bueno… llegue… mira aquí tengo la cicatriz de la pierna si la quieres ver ¿no? Bueno será. Bueno cuando por fin me darían el alta, la noche anterior, entre las luces de la ciudad que se filtraban entre las costinas semitransparentes, apareció de nuevo y lo entendí, me seguiría donde fuera y tendría que vivir con el peso a mi espalda de que me seguirá por el resto de la vida y pensé resto de la vida… te digo la vida es una mierda, menos mal que me libre de ella
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